Llevo varios meses en terapia y en mi última sesión mi psicóloga me recomendó leer los 4 acuerdos, de Miguel Ruiz. En su momento no esperaba nada, o más bien, esperaba poco del libro. Esto tal vez suene presuntuoso, pero creo que los libros escritos originalmente en español, especialmente los que tratan temas personales, de crecimiento o de emociones suelen ser una basura.
Pasaron un par de semanas desde la sesión y no me quedaba mucho tiempo antes de la siguiente. Había olvidado el nombre del libro, así que le pregunté de nuevo el nombre a mi psicóloga. Una vez me lo recordó, una simple búsqueda en el navegador confirmó un poco mis prejuicios: el autor es un tipo medio volado que dice estar compartiendo los secretos de sabiduría de los Toltecas. Esto me hizo tener aún más desconfianza de la calidad del mismo, llegando incluso a pensar que en el peor de los casos leería un resumen o un análisis de los 4 acuerdos y miraría cómo puedo implementarlos en mi vida. Al ver que el libro era corto, decidí sentarme a leer.
El libro no es impresionante, sin embargo, rescato dos cosas: primero que utiliza la metáfora para explicar conceptos que de otra manera serían complejos o aburridos al lector. Ejemplo: en vez de mencionar la teoría del yo, ello y el superyo o los conceptos de las dos mentes de Daniel Kahneman, usa el sueño y las figuras de la víctima, el juez. También está la idea de la atención y su poder en nuestra vida.
Segundo, los 4 acuerdos, fuera de que son 4 cosas que el autor se sacó del c*lo para poder vender un libro, son 4 ideas poderosas que seguro serán positivas para quien decida implementarlas en su vida, especialmente en estos tiempos que la gente no puede llevarse bien con quienes piensan diferente.
Los 4 acuerdos son los siguientes: ser impecable con tus palabras (ya lo rompí arriba jaja), no tomarse nada personal, no presumir nada, dar lo máximo de sí mismo en todo lo que haga. El primero lo relacioné muchísimo con algo que aprendí de Jim Wall y es reconocer las historias que te cuentas a ti mismo y como estas moldean, a veces sin que te des cuenta, quién eres y qué haces. Una vez te das cuenta, puedes decidir sacar ciertas historias de tu vida e incluso inventarte otras. Así defines quién eres.
La segunda es obvia, pero es poco útil al menos para mí. Soy muy desapegado de los que los demás piensan de mí cuando me lo dicen. Si es algo negativo, me resbala completamente. Si es algo positivo, maravilloso, pero miro qué tanto es cierto y qué tanto es lambonería. Lo interesante del libro es que dice algo cierto: lo que otra persona te dice no es más que una demostración de su estado emocional actual. Tener esto en mente te hace más empático, así la otra persona esté incluso atacándote.
El tercero es algo que todos hacemos seguido, pero unos más que otros. Considero que no tengo tantos prejuicios, pero los tengo.
La cuarta es interesante porque es tal vez el consejo o acuerdo más útil de todos. Es básicamente un atajo hacia tu propósito en la vida. Cuando hacemos las cosas al máximo de nuestra capacidad, no hay miedo, no hay desilusión, no hay reproche y por sobretodo, hay concentración y valoración del momento presente. Cuando eso está presente en tu vida vives mejor, sueñas mejor, tienes un motivo, así este sea sencillo.
Según el autor los 4 acuerdos son unas herramientas para implementar en nuestra vida y mejorarla, pero que más que eso, son herramientas para reducir o eliminar los acuerdos que tenemos en este momento que son una carga y nos quitan energía. Una vez logremos quitarnos estos acuerdos, seremos mejores personas, viviremos mejor y podremos construir nuevos acuerdos que sean más positivos para nosotros. Creo que los 4 acuerdos sirven para esto, pero requiere de alguien dispuesto a practicarlos con consciencia para sí mismo para que sean efectivos. De lo contrario este libro se queda en lo que casi todos los libros de autoayuda se quedan: un hype inicial que se diluye con el tiempo hasta que debes comprar otro libro similar.

Recomiendo el libro? Podría decirse que sí, pero no es algo para todo el mundo. Creo que si ignoras la palabrería mística, la supuesta conexión del autor con el mundo tolteca y el estilo lento y explicativo del autor podrás encontrar en él principios útiles que claro, sólo serán útiles si de verdad los practicas.